La escuela de equitación de CES nace con un objetivo: ser un punto de referencia en la práctica y divulgación de este deporte en nuestra comunidad.
Una escuela en la que los alumnos aprendan las bases de la equitación desde los cuatro años en adelante y si sus inquietudes y sus aptitudes así se
lo permiten continúen avanzando hasta iniciarse en la técnica del salto. Teniendo la posibilidad de entrar en el circuito de competiciones.
Para conseguir estos objetivos contamos con un grupo de caballos y ponis que nos permiten, en función de sus temperamentos y funcionalidades dividir
la escuela en tres niveles: Iniciación - Nivel medio - Nivel avanzado.
Ponis A-B: Niños de cuatro a siete años
Ponis B-C: Niños de siete a once años
Ponis C-D: Niños de doce a quince años
Caballos: Jóvenes y adultos
Los contenidos incluidos en cada nivel son en sí los objetivos que nos marcamos para pasar a los alumnos al nivel superior:
- Iniciación (tanto niños como jóvenes y adultos que empiezan)
Montar por primera vez
Trabajo a la cuerda
Equilibrio: mirada-hombros-caderas-talones
Posición, asiento
Brazos-muñecas-manos
Activar al caballo con las piernas
Empezar a trotar
Transiciones paso-trote/trote-paso
Parar
Desmontar
- Nivel medio
Los tres aires: paso trote galope
Transiciones paso-trote/trote-galope/galope-trote/trote paso
Tanto sentados como en suspensión
Alargar y acortar todos los aires
Familiaridad con las barras en el suelo
- Avanzado
Pasamos de utilizar al caballo para mejorar nuestra técnica a trabajar al caballo con la finalidad de entrenar su físico para el salto.
Todo tipo de transiciones
Cambios de pie a galope
Espalda adentro
Ceder a la pierna
Galope trocado
Aprender a trabajar con riendas alemanas
Saltos aislados: al trote/al galope
Empezamos a enlazar recorridos
Nos familiarizamos con las distancias, el tranco del caballo, el ritmo.
Es el momento entonces de que los alumnos que tengan la competición como objetivo se inicien en ella.
Los alumnos que no tengan esta prioridad están igualmente preparados para practicar la equitación de una manera más independiente y segura. Pudiendo siempre mejorar sus conocimientos y técnica.
Bajo el nombre de la paraequitación se engloba la hipoterapia, equinoterapia, equitación adaptada, hasta llegar al deporte, la competición y demás acepciones y campos que permiten a personas con discapacidad (física, psíquica, sensorial...) o tratamientos como le exclusión social (la ayuda a diferentes trastornos de comportamiento, alcoholismo, drogadicción...) montar a caballo y así aprovecharse de los innumerables beneficios que ello comporta. Conceptos que exponemos al final de este resumen.
Siguiendo las recientes conceptualizaciones de la Unión Europea, en materia de igualdad y no discriminación "la persona discapacitada una vez se sube a caballo, se considera jinete".
Por ello, es voluntad de CES, el tratar la paraequitación, con criterios de igualdad, ambivalencia, evitando la formación de getos donde los discapacitados queden enclavados en reductos.
La labor de integración social se lleva a cabo mediante el compromiso de facilitar la práctica de la paraequitación en las instalaciones sin barreras arquitectónicas de CES y la puesta a disposición de dicha actividad al equipo humano que compone el club.
Es predominante la presencia del caballo, por ello es de resaltar la acreditada experiencia ecuestre de los profesionales con los que cuenta CES.
Hemos venido estableciendo contactos periódicos con la vocalía de paraequitación de la Federación Hípica Valenciana, para intercambiar información y poder llevar a cabo diferentes proyectos.
Será nuestro propósito establecer convenios de colaboración con fundaciones, asociaciones sin ánimo de lucro, para fomentar la práctica de la paraequitación en la Comunidad Valenciana; proyecto que pretende ser líder y pionero tanto a nivel autonómico como a nivel nacional, estableciendo las colaboraciones con la Federación Hípica Española, Federación Ecuestre Internacional, Internatinal Paralympic Ecuestrian...
Los beneficios del caballo para las personas anteriormente citadas, discapacitadas o que albergan otra circunstancia son innumerables, resaltandoos los beneficios en su rehabilitación física y sensorial o el aumento de la autoestima que por medio del caballo se puede alcanzar.
¿Qué es la hipoterapia?
El paseo a caballo provee una entrada sensorial a través del movimiento variable, rítmico y repetitivo. La respuesta del movimiento
resultante en el paciente es semejante a los movimientos humanos de la pelvis cuando anda.
La variabilidad de la marcha del caballo posibilita terapéuticamente valorar el grado de sensaciones que recibe el paciente.
Éste, responde entusiásticamente a esta experiencia de aprendizaje divertida, en un medio natural.
Físicamente, la hipoterapia puede mejorar el equilibrio y la movilidad, aunque también puede afectar positivamente
a las funciones de comunicación y de comportamiento para pacientes de todas las edades. De la hipoterapia, pueden sacar provecho personas con:
parálisis cerebral
esclerosis múltiple
autismo
síndrome de down
espina bífida
traumas cerebrales
distrofia muscular
conductas caracteriales
enfermedades neurodegenerativas
enfermedades traumatológicas
anorexia
bulimia
Es un tratamiento alternativo y a la vez complementario a los utilizados habitualmente.
Se considera que esta terapia es capaz de conseguir nuevos estímulos complementarios a los logrados con tratamientos tradicionales.
Un caballo al paso transmite al jinete 110 impulsos por minuto, en una serie de oscilaciones tridimensionales como son avance y retroceso,
elevación descenso, desplazamiento y rotación.
El caballo, es un gran igualador que permite que los discapacitados puedan competir con sus semejantes sanos.
Se sabe, que el hecho físico de montar a caballo, rompe con el aislamiento del enfermo y lo pone en igualdad de
condiciones con el jinete no disminuido.

Es por ello, que la actividad hípica, facilita la superación del temor, mejora la confianza y la capacidad de concentración
y hace perder las tensiones e inhibiciones físicas y emocionales.
Las primeras investigaciones para demostrar el valor terapéutico de la equitación, se fijan en 1.875. Este año,
el neurólogo francés CHASSAIGNAC descubrió que un caballo en acción, mejoraba el equilibrio, el movimiento articular
y el control muscular de sus pacientes. Sus experiencias le convencieron de que montar a caballo mejoraba el estado de ánimo
y que era particularmente beneficioso para los parapléjicos y pacientes con otros trastornos neurológicos.
La opinión de diversos psiquiatras es que el caballo para niños que viven en silla de ruedas les permite mirar,
por una vez en sus vidas, por encima de sus semejantes, lo que estimula en gran medida su autoestima.